› Por Sonia Alesso *

En el Coloquio de IDEA y frente a cientos de empresarios, el ministro de Educación, Esteban Bullrich, sostuvo que “el sistema educativo argentino no sirve más”.

No lo dijo frente a maestros, profesores, directores, investigadores y pedagogos. Lo dijo frente a empresarios.

Bullrich, siendo ministro de Educación de la ciudad de Buenos Aires, subejecutó partidas de su área. Cuando llegó a ese puesto en Nación, en tan sólo nueve meses subejecutó partidas del presupuesto nacional que llegaban a escuelas, infraestructura escolar, orquestas infantojuveniles, escuelas en contexto de encierro, etc.

Es el mismo ministro que usó la frase “esta es la campaña al desierto, no con armas sino con educación” en el mismo lugar donde se llevó a cabo el genocidio de nuestros pueblos originarios.

El ministro no es original, no trae nada nuevo, no es innovador en materia educativa.

El ministro solo quiere ajustar. Así de sencillo. A escuelas, a universidades, a investigadores, a Institutos de Formación Docente.

Usa buenos modales, habla de diálogo, pero no dialoga con los docentes.

Elige a los empresarios.

Y repite slogans, frases hechas que ya conocimos en boca de los tecnócratas que en los años 90 trajeron hambre a nuestro pueblo y fragmentación del sistema educativo.

Años de luchas de los docentes nucleados en Ctera permitieron derrotar la reforma educativa neoliberal y garantizar la educación como derecho social.

Leyes como la de Educación Técnico-Profesional, de Financiamiento Educativo, Ley Nacional de Educación, de Educación Sexual Integral, votadas por amplísimas mayorías en el Congreso de la Nación e impulsadas por la voluntad política de los gobiernos que desde 2003 a 2015 triplicaron el presupuesto educativo, lograron empezar a revertir la privatización y mercantilización de la educación que nos proponían los sectores dominantes.

Falta mucho para que el sistema educativo sea el que deseamos, pero de algo estamos seguros: no es con esa vieja receta que la derecha repite en toda América latina como vamos a mejorar la educación.

El que crea que puede cambiar el sistema educativo entregando el patrimonio más preciado de los argentinos, volviendo al pasado, se va a equivocar. Y mucho. Lo vimos en México, lo vimos en Chile, lo vimos en España.

Por eso los docentes no vamos a permitir que el ministro “cambie futuro por pasado”.

Los maestros y profesores de todo el país vamos a seguir luchando para todos nuestros niños y jóvenes tengan la mejor educación.

Vamos a seguir peleando para que haya libros, computadoras, edificios dignos, cargos docentes y salarios dignos. Vamos a seguir soñando no en “formar mano de obra barata” para los empresarios sino para que todos terminen la escuela secundaria, ingresen a la universidad, tengan trabajo digno y sean seres humanos solidarios e íntegros.

Pero los docentes no lo haremos solos, lo haremos como siempre junto a los estudiantes, a los padres, a los cooperadores, a los alumnos, junto a todo el pueblo argentino, que sabe que la escuela argentina enseña, resiste y sueña.

* Secretaria general de Ctera.

 

http://m.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-311760-2016-10-14.html