En el marco del V CONGRESO EDUCATIVO se dieron cita en Mendoza pensadores e investigadores de educación popular y pedagogías sociocríticas para compartir ideas, experiencias, sistematizaciones y análisis desde lo histórico, lo curricular, lo político y lo empírico, además de la acción situada. Acercaron visiones que permitieron -a los participantes- enriquecer los puntos de partida, e impulsaron debates y aportes en cada una de las comisiones por nivel y modalidad. Acercaremos en esta oportunidad algunas ideas que dejaron los expositores en cada uno de los paneles.

En el primero de ellos, los licenciados Carlos Rodrigues Brandao y Daniel Filmus expusieron sobre “la educación como herramienta de emancipación y de construcción de la autonomía como sujetos de Derecho pleno, teniendo en cuenta la dimensión política de las prácticas educativas”. Carlos Rodríguez Brandao: trabajó el concepto de deber y derecho educativo en la persona y en el Estado. Remite a Souza Dos Santos, que habla del triángulo de la sociedad civil, el Estado y el poder empresarial y cómo la política educativa va respondiendo a los lados de este triángulo, según el proyecto político. “Frente a esto, debemos asumir la osadía de crear propias del pensamiento latinoamericano. Este pensador sostiene que con vocación emancipadora se deben asumir caminos creativos en los sistemas educativos”.

Daniel Filmus: historizó acerca del sistema educativo argentino, sus luchas y contradicciones. Reivindicó los objetivos de educar para la democracia, educar para la identidad, educar para la igualdad y educar para el trabajo. Armó, que “hoy enfrentamos una lógica de capital humano y si algo es humano, no es ni capital, ni recurso. Se vienen tiempos de gran protagonismo docente para enfrentar un sistema educativo que vuelve a recaer sólo sobre las provincias, que busca desideologizar las escuelas y apuntar a la inversión privada y social”.

En el segundo panel, que contó con la exposición de los licenciados Gabriel Brener y Marcelo Krichesky, se desarrollaron temas a partir de tener una “visión crítica de las prácticas de construcción del derecho social en las escuelas y la implicancia de la inclusión y su concreción en cada uno de los niveles del sistema escolar”. Mecanismos de inclusión-exclusión, tales como el examen externo o el discurso de la violencia escolar, fueron puestos bajo sospecha por estos autores. Gabriel Brenner: aportó sus criterios sobre la inclusión excluyente o forzosa, en la que se pretende separar a quien más necesita y educar para dar respuesta a los formatos de las pruebas internacionales estandarizadas de medición. Convocó a los docentes a “darse el espacio para conocer al otro sin supuestos y desde allí construir la propuesta pedagógica. No hay igualdad sin inclusión”.

Marcelo Krichesky: aportó categorías alrededor del problema de la desigualdad en educación. Trabajó los vínculos entre los conceptos de obligatoriedad,inclusión y derecho a la educación. Analizó los formatos institucionales de escolarización, las trayectorias educativas posibles y los modos de intervención institucional que debemos construir.

En otro orden, Graciela Misirlis, Secretaria Académica de la Universidad Pedagógica de Buenos Aires -UNIPE-, que armó un convenio con el Instituto de Educación Superior del SUTE “Simón Rodríguez”, se dirigió a los Trabajadores de la Educación con un mensaje claro de construcción de lazos para hacer crecer la formación y el compromiso docente como herramienta fundamental de la educación en los actuales contextos: “es indispensable el compromiso con el proceso de formación permanente en servicio, con el que deben contar todos los Trabajadores de la Educación. Compromiso que debe ser asumido por el Estado en todos sus niveles, las universidades y las organizaciones sindicales. Esa formación en servicio debe ser situada, socialmente contextualizada y pertinente, para cada equipo educativo de cada escuela”.

En el tercer panel, “la configuración del derecho social en educación Argentina, en el marco de intereses y proyectos políticos”, los licenciados María José Draghi, Ignacio Flechtel y Fabián Otero hicieron importantes aportes, incluso este último aportó acerca de la dimensión política y las luchas inmersas en las prácticas escolares e institucionales para enfrentar lógicas punitivas y construir educación democrática y participativa.

María José Draghi: historizó acerca del sistema educativo. Siglo XIX: la igualdad civilizatoria (contemplaba lo común como lo homogéneo). Primer peronismo: se concibe a la educación como derecho social, basados en la igualdad y la justicia social. Fines del siglo XX o ciclo neoliberal: el desplazamiento de la igualdad a la diversidad. A partir de 2006: Ley de Educación Nacional (LEN) y otras leyes, con punto de partida en la igualdad, obligatoriedad y sujetos de derecho; las que se interrumpen con nuevas políticas de desigualdad, basadas en el mérito, esfuerzo y segregación.

Ignacio Flechtel: construcción del derecho a la educación desde una perspectiva histórica, identificando los procesos de descentralización y privatización como parte de la agenda neoliberal y neoconservadora.

Fabián Otero: posibilidad de construcción de emancipación en la escuela. Escuela amenazada por las lógicas neoliberales. Necesidad indispensable de fortalecimiento del equipo escolar. Críticas a las pruebas estandarizadas en educación, negadoras del contexto concreto en el que se educa.

En tanto, en el cierre, se expusieron algunos conceptos marco de lo aportado por las discusiones en cada una de las comisiones por nivel y modalidad.En este sentido, el Profesor Gustavo Maure resaltó las ideas aglutinadoras centrales de los debates de los/as Trabajadores/as de la Educación. Trabajó la diferencia en la concepción de la educación como derecho o como servicio del mercado. Resaltó el concepto de aprendizaje como una práctica de asociación activa de sujetos de derecho, rasgo propio de las y los docentes en esto 100 años de educación en Mendoza. Se refirió a los tratados internacionales en curso y su impacto en la educación desde la lógica de venta de servicios, dando ejemplos concretos de la circulación de bienes educativos en el mercado internacional.

Resaltó la necesidad fortalecer la vida colectiva organizada de las escuelas, en términos de solidaridad y producción de conocimientos e importancia de la tarea de los equipos directivos, para discutir y elaborar el proyecto de enseñanza dentro de la escuela.